Firme la Declarácion
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Quiénes somos
En vista del Sínodo Ordinario sobre la Familia convocado en Roma en el octubre 2015, un grupo de exponentes católicos y dirigentes de movimientos pro-familia se reunieron con la finalidad de dirigir al Papa Francisco una filial súplica pidiéndole reiterar categóricamente la enseñanza católica que establece que los divorciados “re-casados” civilmente no pueden recibir la Sagrada Comunión y que las uniones de personas homosexuales son contrarias a la ley natural y divina.
La súplica fue firmada por 879.451 personas, entre los que se contaban 8 cardenales y 203 arzobispos y obispos de los cinco continentes.
La sucesiva publicación de parte de la Santa Sede de la Exhortación Apostólica post-sinodal Amoris laetitia no consiguió disipar la confusion difundida entre los católicos, ya que su formulación ha parecido permitir una autorización "caso por caso" de la recepción de la absolución sacramental y de la Eucaristía por parte de personas que viven en situación objetiva de unión adúltera o pre-matrimonial.
Frente a lo que parece ser una ruptura con las enseñanzas tradicionales de la Iglesia en lo que dice respecto a los sacramentos del Matrimonio, de la Reconciliación y de la Eucaristía, bien como a su duradera disciplina acerca dichos sacramentos, el mismo grupo de católicos ha decidido promover una solemne Declaración de Fidelidad a la enseñanza inmutable de la Iglesia sobre el matrimonio y a su ininterrumpida disciplina.
Efectivamente, solo la claridad de la verdad hará la gente libre (Jn 8, 32) y capaz de encontrar la auténtica alegría del amor, viviendo una vida en conformidad con la voluntad sabia y salvífica de Dios, evitando el pecado, así como fuera pedido por Nuestra Señora en Fátima en 1917.